viernes, 8 de enero de 2010

El gran mercado

En nuestra época de avanzadas técnicas de mercadotecnia, del marketing one to one, se podría describir a una persona por el contenido de la publicidad que recibe. Al menos, se supone. Cualquier compra que hayamos efectuado, cualquier búsqueda por la internet, cualquier interés pasajero por este o aquel objeto, y las tiendas del inmenso zoco planetario pasan a bombardearnos solícitamente.

Aunque a veces no sabe uno qué pensar. Por ejemplo, ¿de dónde habrán salido las ofertas tan raras que me han llegado en los últimos tiempos?

Para empezar, según la librería online que me mantiene al día con sus recomendaciones, justo lo que necesito en este momento es algo titulado Kama Sutra en la empresa: 69 posturas que te darán placer en el trabajo.

Bueno, tampoco digo que no, pero, ¿no habría sido mejor la nueva edición de la Historia de Heródoto para ir entrando en calor? Pregunto.

Por su parte, la más conocida cadena de grandes almacenes a este lado del Mississippi me invita a un desfile de moda, donde podré conocer en vivo y en directo a un diseñador internacional de ropa muy cool y muy fashion, que me regalará un libro de fotografías firmado por él mismo. Psssssss.

En el ámbito culinario, parece que soy público objetivo de una revista dedicada a los gourmets. Eso es que no me han visto abrir latas de lentejas.

Y por fin llegamos al puro spam, que tan alegremente se cuela en el correo electrónico. Lo descarto. Píldoras esotéricas, brebajes, pociones, trucos para conseguir en dos semanas unos abdominales dignos de Febo Apolo...

Ay, madre.



Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus Share on Tumblr
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

4 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

A mi los de la publicidad no me hacen gracia desde una mala jugada que me hicieron una vez, hace años. Yo tenia entonces otra pagina diferente, no era blogger, y metian publicidad, en apariencia siempre relacionada con el contenido del texto. Recuerdo que un dia me habia dado por subir una foto mia (no barroca), convencida de que habia salido monisima. Y va y me ponen un anuncio para adelgazar no se cuantos kilos en una semana.
Que groseros!
Que poco tacto!
Y yo pase un mes pesandome en distintas basculas y mirandome al espejo, a ver si sería verdad que habia engordado, y preguntando a gente de fiar. Total que al final no hay nadie de fiar, porque todos te dicen eso de "que no, mujer qué va". Pero el anuncio allí aparecio.
Claro, no les sorpredería que acabara por cancelar la cuenta, supongo.
Por lo menos a usted le envian cosas con glamour. Asi ya se puede.

Buenas noches, monsieur

Bisous

Mai Puvin dijo...

Jajajajaja cómo siempre, tus entradas son una genialidad... Supongo que como a mí, y veo a La Dame Masquée, nos hará pensar en qué nos llega y cómo nos ve el mundo... Mejor ni te cuento!

Eso que no estoy en Face ni en ninguno de esos espacios, frívolos, impersonales que solo sirven... para base de datos!

Besazos... igual lo del kama sutra pensalo... que se yo. jajajajaja

Lola Mariné dijo...

Si es que no se puede ser tan importante, Sr. Mannelig...
Lo de la Dame es para ponerles una denunia,jajaja.

BLAS dijo...

Su blog es ideal.
Me encanta.

Ya me asomaré a él de vez en cuando.
Espero que me deje.

saludos blasianos.