
No pasa un día sin que intente juntar todos los colores del universo en una sola palabra que susurrarte. Y no la encuentro. Me siento por ello tan inútil...
Buena música, libros, cosas que me pasan, que recuerdo, que se me ocurren, ficciones, viajes, algunas fotos y qué sé yo cuántas cosas más...


"Dame la mano, hermosa y delicada criatura,
soy tu amigo y no vengo a castigarte.
Confía en mí, yo no soy cruel,
vas a dormir dulcemente en mis brazos".
(Matthias Claudius: Der Tod und das Mädchen).

Los relatos cortos son un subgénero filoso, que lo mismo puede mostrar las miserias que la habilidad de sus cultivadores. En el espacio de unas pocas páginas, o incluso párrafos, hay que condensar un mundo; el autor no se puede entretener con preliminares, explicaciones y complejas tramas. Tiene que ir directo al corazón del lector, ¡paf, paf!, y pegarle un par de amistosos sopapos para que abra los ojos, sorprendido. Se hace difícil imaginar a esos escritores de mil páginas, donde las primeras cuatrocientas y pico son de calentamiento, haciendo un buen papel con los cuentos, aunque tampoco es imposible. Y viceversa, quizá el especialista en la miniatura encontrará duro salir a los espacios abiertos del novelón.Movimiento revolucionario en Paraguay.
En Asunción, la capital del país, la división blindada número 3, considerando insuficiente su paga, se presentó frente al palacio presidencial. Después de un breve tiroteo echaron a López Burillo, el presidente de derechas, amigo de los Estados Unidos, de tendencias reaccionarias, y colocaron en su lugar a Aurelio Lapaz, de tendencias progresistas. Al cierre de nuestra edición, la población de la ciudad celebra con un desfile de antorchas la nueva derrota de la reacción en América del Sur.
Nuevo movimiento revolucionario en Paraguay.
Las fuerzas aéreas paraguayas que reclaman su paga, lanzaron un batallón de paracaidistas en el jardín del palacio presidencial. Después de un breve tiroteo lograron echar a Aurelio Lapaz, el presidente amigo de Estados Unidos, de tendencias derechistas, el cual apenas ocupó el cargo por tres cuartos de hora. El nuevo presidente es López Burillo, de pensamiento progresista, cuyo triunfo los habitantes de Asunción celebran con un desfile de antorchas, el cual continúa en el momento de cierre de esta edición.
"Aristóteles dijo, y es cosa verdadera,
que el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
por el sustentamiento, y la segunda era
por conseguir unión con hembra placentera".

Aun estando a solas,
esclavizado a esta noche eterna,
no me atrevo a pronunciar
tu nombre.
Aunque lo sea todo, aunque me llene,
como una inmensa avalancha
que va cubriendo, segundo a segundo,
cada sima, cada cumbre de mi vida.
Entre sábanas de sombra,
lejos de la belleza que duerme contigo,
en el más íntimo silencio,
ni siquiera entonces,
amor.
Me niego, inútilmente,
a que mis labios liberen
lo que les está prohibido revelar,
besar, incluso casi soñar,
y mi propia rebelde mano
apenas puede trazar aquí,
con la luz de mis ojos a oscuras,
tu nombre.
Jack acaba de nacer en Edimburgo, la noche más fría de la historia, en una cabaña sobre la cima del Arthur's Seat. La doctora Madeleine consigue que sobreviva, uniendo un reloj de cuco a su aparentemente dañado corazón. Allí le abandona su madre, y ése será el hogar en el que crezca, entre redomas y objetos llenos de magia, bajo la tutela de su salvadora y en compañía de Anna y Luna, dos prostitutas, y Arthur, un viejo borrachín. No es nada fácil ser diferente, con esas agujas que sobresalen de su pecho, ese sonido que surge de dentro, esos engranajes a los que hay que dar cuerda cada día al levantarse, para funcionar; no, hay pocas cosas que jueguen a su favor. Sin embargo, el pequeño Jack quiere ser como los demás, no desea quedarse encerrado sin ver el mundo, y convence a la doctora para que le lleve un día de la mano, bajando la colina, a visitar la ciudad. Ay, ¿quién es esa criatura que baila en la calle, desafiando al equilibrio, de quién es esa voz que canta, acelerando de forma tan evidente la maquinaria de su reloj? Lleva un vestido de plumas de ave, su cabello es largo y ondulado, su nariz chiquitilla y sus ojos inmensos, aunque los guiñe por no ponerse las gafas, que le serían muy útiles para no tropezar."Mi corazón sigue acelerado, me cuesta retomar el aliento. Tengo la impresión de que el reloj se hincha y va a salir expulsado por mi garganta. ¿Qué tiene esta muchacha que me provoca estos sentimientos? ¿Está hecha de chocolate? Pero, ¿qué me ocurre?"