Ah, si por ahí andaba Lucas, no podía faltar Bugs. Esto es, un conejito blandito y suevecito, cuchicuchicuchi, que comía lechugas y zanahorias. Misterio para el CSI, porque una mañana no estaba en su caja de la terraza, y hasta más ver. A falta de alas, la encuesta oficial determinó que había saltado por la barandilla, pero el vacío de pruebas concluyentes nos hizo sospechar a mi hermano y a mí. Aun así, sé que no comimos conejo esos días, de manera que caso cerrado.
Y por fin, aceptamos las normas sociales sobre especies bien vistas como inquilinos urbanos de cuatro patas, cuando apareció Katy por nuestro hogar. Miau, yo soy gatófilo, así que suponía un placer llegar corriendo del colegio para darle el biberón. Creció y creció, y todos tan felices. Pero un día llegó al mundo otro ser con preferencia absoluta, mi hermanita, y por si acaso se le ocurría arañarla, mi padre se llevó a Katy a vivir al pueblo, con los abuelos. Éstos, al principio, eran muy reacios a que anduviera suelta por la casa, pero después de un tiempo, la simbiosis fue extraordinaria. Cuando el abuelo salía a jugar la partida diaria en el bar, Katy iba por la calle caminando a su lado. Llegaban a la esquina y el animalillo se sentaba. Al cabo, él volvía por el mismo camino y allí estaba, esperándole. No sabemos si es que no se movía, o si por el contrario se iba de ronda por los tejados y regresaba cuando su instinto le dictaba que era la hora. Acabó teniendo reservado el mejor lugar junto al brasero de la mesa camilla, y mi abuelo estaba convencido de que entendía todo lo que le decía.Recomendación de hoy: Gerald Durrell en Mi familia y otros animales. Me "obligaron" a leerlo en versión original cuando estudiaba inglés, y ya entonces me pareció fresco, jovial y muy agradecido, impresión que mantengo después de tanto tiempo.
La vida de Durrell fue bastante movida. Nació en la India cuando era colonia británica; a los tres años, le llevaron a Inglaterra, y cuando tenía diez, se mudó a la isla griega de Corfú, donde se desarrolla precisamente el libro, de carácter autobiográfico. Allí empezó por primera vez a reunir especímenes de la fauna local, como si se tratara de las aventuras de un explorador, en compañía de un pintoresco científico a quien consideró su maestro. De hecho, ni siquiera fue a la escuela como tal, sino que recibió lecciones privadas de él y los demás amigos de la familia. Tras la Segunda Guerra Mundial, empezó a trabajar en un zoo, y montó una expedición a África que supuso el punto de partida de su carrera "seria" como naturalista y divulgador.
Y vamos a poner algo de música: el tema que se utiliza de manera recurrente en la película Babe, acompañando a las andanzas de este simpático cerdito, pastor de un rebaño de ovejas, es una adaptación de la tercera sinfonía de Camille Saint-Saëns.
Hasta otra.








