viernes, 11 de diciembre de 2009

Pizzería Kamikaze

Es posible que el otro lado no sea la alegría de la huerta, precisamente. Al menos, para los espíritus que hayan acelerado por su propia mano el momento de cruzar el umbral. Por ejemplo, en el relato más largo incluido en Pizzería Kamikaze, del escritor israelí Etgar Keret, al protagonista su nueva barriada de ultratumba le recuerda a una calle de Tel Aviv. Lo cual resulta muy poco estimulante.

Enseguida encuentra empleo como pizzero, un apartamento de alquiler y amiguetes de bares, para tener algo en que entretenerse en sus horas libres. Sin embargo, las cosas no acaban de salirle bien: sigue sin ligar demasiado, por no decir muy poco, igual que antes del suicidio.

Y eso que tampoco es exigente con el aspecto físico: todos en el inframundo tienen el mismo cuerpo del que habían disfrutado hasta entonces, pero añadiendo los efectos del método elegido para cambiar de plano existencial. Los más demandados son los "impecables", gracias a las pastillas o al veneno.
Por la noche encontré un pub, bastante guay por cierto, el Fiambre Bar. Ponen una música que no está nada mal. Puede que no a la última, pero tiene estilo, y muchas tías van allí solas. De algunas puedes saber exactamente cómo acabaron, porque tienen cicatrices en las muñecas y cosas así, pero otras están estupendas. La verdad es que en mi primera noche aquí una me tiró los tejos, una que sí merecía la pena, sólo que tenía la piel un poco floja, suelta, como si hubiera terminado ahogada, pero tenía un cuerpazo diez, y los ojos también. Sin embargo, no me lancé. Para mis adentros me dije que era por Ergá, a la que con todo este asunto de mi muerte no había hecho otra cosa que amar más, pero vete a saber, puede que tan sólo sea un cortao.

Así que, cuando tiene noticia de que su ex-novia también anda por allí, nuestro personaje emprende un viaje por este Hades tan diferente al que esperaba, decidido a recuperar a su verdadero amor. ¿Lo conseguirá? ¿Estará ella interesada en retomar la historia? ¿Qué aventuras "vivirá" entre tanto, con qué otros curiosos vecinos del lugar se habrá de tropezar?
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8 comentarios:

Netomancia dijo...

Don Mannelig, me ha despertado interés en este libro. Muchas gracias!

Carla dijo...

Interesante recomendación!
Voy a tratar de conseguirlo

Kutxi dijo...

Tomo la recomendación, a la vez que la agradezco.

Un abrazo grande, amigo Mannelig.

Kutxi.

Luis dijo...

Abrá que ponerse ojos a la tarea y a disfrutar de un fin de semanan (el próximo) leyendo.
Gracias.

secretpath dijo...

Me gusta beber en esta fuente tuya Mannelig....
Viendo toda esta calidad concentrada, no puedo dejar de preguntarme qué encuentras en la morada del gorrión para dejar allí palabras tan hermosas y que te son muy agradecidas.

Lola Mariné dijo...

No conocía a este escritor, parece interesante.
¡Madre mía! Necesito otra vida para leer todos los libros que recomendais...

Marta Abelló dijo...

Qué interesante, me lo apunto. Para kamikaze, el taxista que nos llevó del aeropuerto a Roma, eso sí era cumplir las reglas de circulación,je,je!!
Saludos!!

miss eccetera dijo...

de mis libros favoritos :)