sábado, 17 de octubre de 2009

El beso

Extrañamente me crucé con pocas personas en la escalera, y apenas con dos o tres en esa habitación.

En determinado momento me quedé solo. Incluso el vigilante había desaparecido de su esquina, dirigiéndose hacia la sala contigua.

Solo con ellos, frente a frente.

Él sostenía su cabeza, rodeándola con ternura, en contraste con el cuerpo poderoso que se adivinaba bajo la túnica de oro.

Ella, arrodillada sobre la hierba y las flores, correspondía al abrazo, ofreciéndole además su mejilla.

Él posaba allí sus ocultos labios.

Ella cerraba los ojos y, en ese instante, el tiempo se detenía.

Una voz desde la puerta avisó de que el museo cerraría en diez minutos. Miré el reloj.

Diez minutos... Una eternidad...


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8 comentarios:

Winnie0 dijo...

¡qué BONITO! Música, texto, cuadro...la perfección colgada de una pared. besos

La Dame Masquée dijo...

Ay, monsieur, maravillosos 10 minutos en Viena, la ciudad de sus versos goliardos!
me fascina Klimt, y muy especialmente ese cuadro, por supuesto. Figura entre la lista de pinturas que me gustaría robar.

Feliz noche del sabado, monsieur

Bisous

Posmoderna dijo...

klimt capturo perfectamente la ternura de un beso.

Anabel Botella dijo...

Qué evovador es ese beso, las flores, el momento.

Anónimo dijo...

Klimt, casi nadie con el pincel y tu descripción del beso y del ambiente del museo me han traido recuerdos del Reina Sofia y de alguna tarde meravillosa.
Gracias.

maria teresa dijo...

...Lo robaría... (si no estuviera feo, claro)

Rosg dijo...

En la obra de Klimt se encierra algún misterio y eso la hace tan especial. En este cuadro del beso hay una gran entrega. Saludos

Anónimo dijo...

Oiga!!!!

Que....no me gusta darle coba,pero coñe....touché!